No existe "cantar mal" en general. Hay cuatro maneras concretas en que una voz se desequilibra, y casi todo el mundo tiene una dominante. Reconoce la tuya, juega con los controles y escucha cómo cambia. Luego te la medimos de verdad.
Toca el que más te suene. La frase en cursiva es lo que suele decir quien lo tiene. Casi todo el mundo se reconoce en uno.
"Siento tensión en la garganta al cantar"
Cantar te cuesta, la voz sale tensa y pequeña, y acabas con la garganta cargada.
Qué pasa por dentroUsas más músculo del necesario: aprietas tanto que la voz no puede vibrar libre. No te falta fuerza, te sobra apretón.
En equilibrioCantas suelto, sin pelear con la garganta, y la voz fluye sin cansarte.
"Me falta cuerpo, suena débil y se va el aire"
La voz suena fina, aireada, sin firmeza. Te falta proyección y parece que se queda corta.
Qué pasa por dentroLe falta resistencia: el "cuerpo" que da firmeza al sonido está dormido, así que la voz sale floja.
En equilibrioTu voz suena con cuerpo y firmeza, sin tener que empujar para que se oiga.
"Mis agudos suenan forzados y acabo sin voz"
Para llegar arriba empujas con todo. Los agudos salen gritados y al día siguiente estás afónica o rascada.
Qué pasa por dentroMetes demasiada presión de aire. La fuerza de más no sube la nota: la desgasta. La fatiga es un chivato, no un peaje normal.
En equilibrioLos agudos salen libres, sin gritar, y terminas de cantar entera.
"Se me quiebra en las notas medias" · "Tengo dos voces"
Siempre en el mismo sitio, ni grave ni agudo, la voz se rompe o se escapa a un falsete flojo. Notas "dos voces" que no encajan.
Qué pasa por dentroEn esa zona del medio pierdes el apoyo de golpe. No es un defecto tuyo: es el punto más difícil de toda voz, y tiene arreglo.
En equilibrioUna sola voz conectada de grave a agudo; el puente ni se nota.
Tu voz la gobiernan, en el fondo, dos cosas: el cuerpo que le das y el empuje de aire que metes. Mueve los dos controles y mira cómo el punto se va hacia un desequilibrio o vuelve al equilibrio. Cantar mejor casi nunca es meter más fuerza: es equilibrar.
Muévelos despacio y observa el punto y la onda de la derecha.
Cuerpo y empuje compensados: la voz suena libre, con firmeza y sin tensión. Este es el sitio al que llevamos tu voz.
Primero la voz libre, en equilibrio. Luego cada desequilibrio, para que el oído lo reconozca. Sube un poco el volumen.
Voz real Es la voz de Raquel, grabada a propósito para que el oído reconozca cada caso. La tuya se mide en el diagnóstico; no se compara con un altavoz.
Todo esto está muy bien en general, pero tu voz es tuya. En el diagnóstico VoiceScan no se opina: se mide cuál de los cuatro es el tuyo y qué tocar primero. Gratis, sin vergüenza: es un diagnóstico, no una audición.